Depresión o ansiedad: cómo diferenciarlas y entender lo que te está pasando

Muchas personas llegan a consulta con la misma duda:

“¿Estoy ansioso/a o estoy deprimido/a?”

Y la respuesta no siempre es sencilla. Ansiedad y depresión pueden compartir algunos síntomas, pero no son lo mismo. La raíz emocional, la forma en que se experimentan y el tipo de pensamientos asociados suelen ser diferentes.

Entender esta diferencia no es una cuestión de etiquetarse, sino de comprender mejor el propio malestar para poder abordarlo de forma adecuada.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad está profundamente vinculada al futuro. Es una activación constante ante la percepción de amenaza o peligro, aunque ese peligro no sea real o inmediato.

Síntomas habituales de ansiedad:

  • Pensamientos anticipatorios: “¿Y si pasa algo malo?”
  • Nerviosismo, tensión muscular, taquicardias.
  • Dificultad para desconectar o relajarse.
  • Sensación de urgencia o alerta permanente.

Es como si el cuerpo estuviera preparado para correr… aunque no haya nada de lo que escapar.

La ansiedad activa y acelera.

¿Qué es la depresión?

La depresión, en cambio, suele estar más relacionada con la pérdida, el desánimo o la desesperanza. No mira tanto hacia el futuro con miedo, sino hacia el presente (o el pasado) con una sensación de vacío o inutilidad.

Síntomas habituales de depresión:

  • Tristeza persistente.
  • Falta de energía y motivación.
  • Pérdida de interés por actividades que antes resultaban placenteras.
  • Pensamientos de desvalorización: “No sirvo”, “Nada tiene sentido”.

Es como si el cuerpo y la mente se hubieran quedado sin batería.

La depresión frena y apaga.

¿Pueden coexistir ansiedad y depresión?

Sí. En muchas ocasiones, ambos estados pueden aparecer juntos. Una persona puede sentirse agotada y sin energía (síntoma depresivo), pero al mismo tiempo experimentar pensamientos acelerados o preocupación constante (síntoma ansioso).

Por eso, más allá de la etiqueta, es importante entender:

Qué te está pasando y qué te estás diciendo sobre ello.

El papel de los pensamientos en el malestar emocional

Desde la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), sabemos que no solo influyen los síntomas, sino también las creencias que alimentan el malestar.

  • En la ansiedad: creencias catastrofistas sobre el futuro.
  • En la depresión: creencias de inutilidad o desesperanza sobre uno mismo y la vida.

Trabajar estas creencias permite transformarlas en pensamientos más realistas, compasivos y funcionales, reduciendo el impacto emocional.

No se trata de etiquetarte, sino de entenderte

Saber si lo que sientes se parece más a ansiedad, depresión o a una combinación de ambas no es para ponerte una etiqueta, sino para comprender tu experiencia y buscar el acompañamiento adecuado.

Si notas que el malestar te está superando, no lo atravieses en soledad. Pedir ayuda es un acto de responsabilidad emocional y autocuidado.

Deja un comentario

SUSCRIBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestra newsletter y entérate de todas las novedades y sorpresas

Nuestro objetivo es poder ayudarte en el día día

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.